

La bellota, versatilidad silvestre
Quercània nace para recuperar un ingrediente ancestral de nuestro entorno, la bellota, y transformarlo en una alternativa funcional, saludable y versátil para la industria alimentaria actual.
En un contexto en el que los consumidores exigen productos más naturales y sostenibles, Quercània ofrece una propuesta con valor añadido. Convertimos la bellota en un ingrediente adaptado a las necesidades de marcas, formuladores y distribuidores que buscan crear y ofrecer nuevas propuestas alimentarias con identidad propia. Nuestros productos —harina de bellota, granulado y bellota seca— aportan cualidades funcionales y nutricionales a tus productos, con múltiples aplicaciones.
Pero Quercània es mucho más que un ingrediente. Es una marca que apuesta por la innovación alimentaria responsable, la economía circular y la gestión sostenible de los bosques mediterráneos. Revalorizamos un recurso natural local, tradicionalmente infrautilizado, y lo ponemos al servicio de la industria alimentaria que busca avanzar hacia modelos más sostenibles.
DEL BOSQUE AL PLATO
CADA BELLOTA QUE LLEGA A TU MESA HA RECORRIDO UN CAMINO GUIADO POR MANOS EXPERTAS, PROCESOS RESPETUOSOS Y UN COMPROMISO FIRME CON LA TIERRA. ESTE ES NUESTRO VIAJE, DESDE LOS BOSQUES MEDITERRÁNEOS HASTA TU CASA.

«EL BOSQUE NO ES UN MUSEO» (Ernst Götsch)
La Península Ibérica cuenta con miles de hectáreas de bosques y dehesas de encinas (Quercus ilex), ecosistemas que han modelado el paisaje mediterráneo durante milenios. Estos bosques regulan el ciclo del agua, previenen la erosión, almacenan carbono y son el hábitat de una biodiversidad excepcional.
Pero también son paisajes productivos, y las personas forman parte activa de ellos a través del aprovechamiento de madera, leña, silvopastoreo y la recolección de hongos y frutos silvestres. Estas actividades, integradas en una gestión forestal sostenible, ayudan a prevenir incendios y a mantener los bosques sanos y productivos.
Recolectar bellotas es, en definitiva, una forma de dar valor económico a los bosques y garantizar su conservación a largo plazo. Trabajamos con propietarios forestales y gestores que comparten nuestra visión: bosques vivos, productivos y respetados.
DEL ÁRBOL A LA FÁBRICA
La recolección de las bellotas comienza en noviembre. Mantenemos los métodos tradicionales y, al mismo tiempo, estamos experimentando con la mecanización de la cosecha para hacer el proceso más eficiente.
Uno de nuestros principales ejes es garantizar la trazabilidad en todo momento. Cada lote de bellotas puede seguirse desde el bosque hasta el producto final, asegurando transparencia y calidad.
Antes del procesado, realizamos una cuidadosa selección para descartar las bellotas en mal estado. Este paso es clave para preservar su calidad y buen sabor.


PRODUCCIÓN INDUSTRIAL
Nuestra planta se encuentra en Alcover, donde procesamos las bellotas en diferentes formatos:
- Lavado – En la recepción se limpian a fondo.
- Secado – Mediante un proceso que degrada parte de los taninos y elimina la astringencia.
- Pelado – Se pelan para dejar el fruto listo.
- Molienda – Se convierten en harina o granulado.
Todo el proceso cumple con los estándares europeos más exigentes de seguridad alimentaria.
CONTROL DE CALIDAD Y ENVASADO
Nuestras instalaciones se utilizan exclusivamente para el procesado de la bellota. Esto nos permite evitar cualquier tipo de contaminación cruzada y garantizar que nuestros productos son 100% bellota: sin aditivos, sin conservantes y sin trazas de otros ingredientes.
Una vez obtenido el producto final, se somete a análisis periódicos para verificar su calidad en todo momento.
El producto se envasa y almacena en condiciones óptimas hasta el momento de su entrega al cliente.



